martes, 24 de febrero de 2009

De funerales en el Bósforo

Ahora toca hablar de alguna de las películas más interesantes que he visto en la Berlinale. La verdad es que al final vi menos de lo que quería, primero porque trabajé más horas de las que pensaba, y segundo porque cuando salía de trabajar lo que más me apetecía era tomar el aire (o una cervecita) y desconectar.

Pero aún así casi todo lo que vi me gustó mucho (no como otros desafortunados espectadores de la Berlinale, y no miro a nadie). Claro que en el par de películas que no me gustaron me dormí, o me salí directamente de la sala.


Empezamos por el lejano Oriente, por Corea del Sur. Por una familia de tres miembros que no se conocen, que viven bajo el mismo techo pero no saben nada del uno del otro. Tres personas que ocultan al mundo exterior sus miedos, sus anhelos, sus frustraciones e incluso aquello que les hace felices.



En Members of the Funeral una pareja y su hija adolescente se encuentran en el funeral de un chico y ninguno sabe por qué los otros dos están ahí. Ése es el punto de partida para una película que empieza algo floja, pero va cogiendo fuerza conforme pasan los minutos, hasta atraparte por completo. Poco a poco las fronteras entre realidad e imaginación se van difuminando, y los personajes de carne y hueso se convierten en personajes de una novela que el chico muerto estaba escribiendo. ¿O era al revés? Members of the Funeral es una historia circular con muchos muertos de por medio, otros tantos flash-backs, algunos toques de surrealismo y unos cuantos personajes raritos pero creíbles. Mi preferida, la chica adolescente cuyo hobby es ayudar a un encargado de unas pompas fúnebres y fotografiar con una Polaroid todo tipo de cadáveres. En suma, una de esas películas de las que no sabes muy bien qué esperar y que te sorprenden muy gratamente.


Siguiendo en la sección de Forum pero más cerca geográficamente, también tuve la oportunidad de ver la película turca Hayat Var. Además de ser el nombre de la chica protagonista, "Hayat" viene del árabe y significa vida.



Y la vida en esta película es mísera y transcurre en las aguas del Bósforo, entre las mil orillas de Estambul. Hayat tiene catorce años e intenta ser feliz. Con un padre que se dedica a navegar con su mísera barca entre los barcos amarrados en el estrecho vendiendo alcohol, mujeres y quién sabe qué más, un abuelo con una enfermedad pulmonar que no puede sobrevivir sin la botella de oxígeno ni la de raki, una madre casi ausente que vuelca todo su amor en una nueva familia y una vecina gorda y enjoyada que se dedica a pellizcarle los mofletes, Hayat encuentra esa felicidad en un pintalabios rojo.



Por manido que parezca el adjetivo, Hayat Var es una película intimista. La cámara observa a la silenciosa adolescente ir y venir en la barcaza de su padre y, por contraste, los ruidos exteriores se amplifican: las olas del estrecho o los bocinazos de los coches suenan con verdadero estruendo. Es también una película para ver en la gran pantalla (todas los son, es cierto, pero algunas más que otras): muchos colores brillantes, días radiantes con enormes buques flotando sobre las aguas del Bósforo, atardeceres anaranjados en los que se recortan las siluetas de las mezquitas istambulitas... Una película de las que sigues recordando imágenes mucho después.

Esta mañana leía en El País una frase que hago propia: el talento no entiende de crisis. ¿Y qué mejor que meterte en una sala oscura y dejarte llevar para olvidar escándalos políticos y siniestras previsiones económicas?



[Próxima entrega de las películas berlinalesas en cuanto vuelva a encontrar una mañana tranquila.]



jueves, 19 de febrero de 2009

Sueños a rayas

Mientras voy acabando de escribir un par de posts sobre la Berlinale, os dejo con una ilustración de Echo Chernik que me encontré el otro día navegando por Internet. Me encanta el dibujo, y es que tengo unas medias exactamente igual, aunque me temo que yo no tengo el toque glamouroso de la chica.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Berlín bajo la nieve

Llevaba dos días nevando sin parar y hoy ha salido el sol. He cogido la cámara de fotos y le he hecho un par de fotos a mi calle. ¿A que es bonita?




Éste es el río Panke, que pasa a veinte metros de mi casa.










martes, 10 de febrero de 2009

Estreno

Una nota rápida:


A quien le interesase lo que ya conté sobre "Vals con Bashir", leo en El País que la película se estrenará el 20 de febrero en España. ¡No os la perdáis!

domingo, 8 de febrero de 2009

Desolada

Desolada como la chica de la foto estoy.



Me he enterado demasiado tarde de que Gael García Bernal estaba en una rueda de prensa a menos de cincuenta metros de donde yo trabajo, ¡y no lo he visto! Me he quedado en mi mesa, delante del ordenador, ajena al hecho de que ese hombre iba haciéndose fotos con los periodistas que se le acercaban.


A una en general le dan igual estas cosas, ¡pero es que era Gael! En fin, no tendré más remedio que dedicarme a esto de los festivales para intentar volver a cruzarme con Él.


Y para acabar de arreglar las cosas, me voy a ver una película, la primera que voy a ver durante el festival (si no contamos las que vi en enero durante los pases previos para prensa), y.. ¡me duermo! Desolación absoluta, porque la película, The One Man Village, un documental sobre el único habitante de un pueblecito de las montañas libanesas, me interesaba muchísimo.



En general no es que haya sido un día malo, ha sido muchísimo más tranquilo que ayer, pero me he quedado fastidiada con estas dos cosas, oye. Menos mal que esta noche tengo una fiesta de cumpleaños donde pienso bailar mucho. Lamentablemente me tendré que perder la fiesta que organiza la embajada de España para todos los medios españoles acreditados en la Berlinale.


[La foto que ilustra este post es de la película "Land of Scarecrows", que también se proyecta en el Forum de la Berlinale.]

sábado, 7 de febrero de 2009

Mientras el teléfono no suene

Mientras el teléfono no suene, aprovecharé para escribir unas pocas líneas.


Estoy en uno de los cerebros del festival, el hotel Hyatt, allí donde se celebran las conferencias de prensa, donde se encuentran todos los departamentos de las diferentes secciones, donde no para de sonar el teléfono, donde ávidos periodistas intentan conseguir entradas para las fiestas mientras se adueñan de todo el material posible para sus entrevistas. Ahora reina una extraña calma: agentes de prensa, directores, actores y reporteros de radio y televisión están en los pases o llenando la barriga.



A veces hay muchísimo trabajo, todavía no has colgado el teléfono cuando ya está sonando, tienes a dos agentes de prensa delante, uno preguntándote que dónde está el material de prensa (¡y yo qué sé!), el otro acosándote para que les consigas un lugar donde hacer una entrevista para televisión (haber avisado antes). Y en ésas estás cuando se acerca un periodista que, con toda la cara del mundo, te pide copias de ocho películas. Pero vamos a ver, caballero, que cada película se proyecta cinco veces, no me diga que no le da tiempo a ver las películas que le interesa.

Pero a veces es todo mucho más tranquilo, vienen los directores de las películas a presentarse, ayudas a algún periodista despistado a ir donde quiere ir, planificas entrevistas, organizas encuentros, en inglés, alemán, francés, planificas, organizas.

Y cuelgas pósters de películas tan bonitas como la que ilustra este post: "The Exploding Girl", de Bradley Rust Gray.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Berlinale, eins, zwei, drei... los!


Este año sí que sí.

He conseguido un trabajillo durante los diez días que dura la Berlinale. Trabajaré para el departamento de prensa de la sección Forum y supongo que no hace falta que os diga la ilusión que me hace. Me lo pienso pasar genial y ver tantas películas como pueda.

Os tendré al corriente.